viernes 5 de diciembre de 2008

Cuento a mi Princesa Pirata

En el extremo sur del nuevo mundo, allí, justamente en el hermoso País del Tango, se encuentra orgullosa y bella, una pequeña y preciosa ciudad de nombre *********, cuna de nuestra divina protagonista.

Años atrás, en un puntito del infinito, con sede en esta preciosa y diminuta ciudad, nació una pequeñita hermosa de ojitos diáfanos y brillantes, con un tierno y rosado terciopelo, por atavío de su fragante y encantadora sonrisa, y una armonía física perfecta como sello de sus formas.

Su lindura y su mentecita hermosa, marcaron su destino. Dándole la fuerza sobrenatural de una consentida infanta de los Dioses.

Una Hermosa pequeñita, que al crecer la belleza siempre la cubrió. Más no solo fue su cuerpo una gloria, puesto que su ingenio y su genio fueron dignos de alabanza; una lindura infantil y juguetona la embalaba, y una pérfida maldad en su mentecita le rondaba.

La naturaleza que disponía de ser bella, inteligente, armoniosa y cadenciosamente sensual. Le dieron el poder de subyugar. Justo y sano poder, que en su camino a más de uno hizo temblar

Pasaron los años, y de su camino el mar fue fin. Y la bebita muto en mujer; Risueña, Radiante y Reinante Mujer. Que en los mares temida era, pues en la piratería se embarco, pero no para ser cualquiera, sino la Reina de todo galeón.

La gigantesca embarcación que lideraba, era un coloso interminable con gran abolengo. Un navío de negro satinado como color regente. Con la femenina malevolencia de un violáceo asesino por contraste. La tonalidad embriagaba la esencia del barco, cual si fuera el navegante retiro de Princesa Oscura, Malvada y juguetona Princesa Oscura.

La malévola advertencia a todo ingenuo navegante, que tenia la fortuna condenada de toparse con la Diosa de los mares, se proyectaba en la temible bandera pirata. Un hermoso blasón, de fustas enfundadas en serpentinas de delicado encaje. y coronado con el juego de iniciales DC. Formando asi, el sello de la Diosa de los mares.

La Princesa Celina, era sin punto de comparación, la Pirata mas temida, admirada, adorada y reverenciada de la historia. Su nombre se volvió leyenda, y con justa razón lo hizo. La hermosura de su primera infancia, había crecido de forma desproporcionada. Al grado de que el ser a quien deseara, no pudiera resistirse en caer de rodillas y besar sus botas, poniendo la vida en ello.

Su tripulación era un colosal ejército de bellos marinos. Formando desde su harem personal, repleto de especimenes de cuerpos perfectos, con el equipamiento justo y exacto, para las noches de ardiente luna, donde nuestra Princesa Pirata deseaba pringar de sudor su inmaculada piel y desgarrar la silenciosa oscuridad con el gemido mortal de su gozo.

Siguiendo por una retahíla enorme de los mejores marineros, de una cantidad nada despreciable de cocineros, sastres, peluqueros y demás accesorios, Para terminar en el circulo cercano de sus mascotitas. Fieles esclavitos, que habían perdido su libertad de forma total con la máxima alegría. Y aun cuando la sumisión absoluta a caprichos perversos y bastantes restricciones formaban parte de la entrega. La felicidad de los personajes para con su dueña era la mas grande de todas.

Este pequeño grupo estaba formado por 5 mascotitas. Que amaban, adoraban y tenían la devoción más viva y brillante del mundo por su Diosa, puesto que para ellos, eso era la Princesa Pirata; Su Diosa, Su Dueña e Imperial Majestad. Por quien darían la vida sin dudarlo y la fuente que su mundo daba pulso y sentido.

Sus 5 mascotitas eran: Casto, su marido esclavo. El primer esclavo en llegar a su vida. Muchos años de historia les unían y eran un equipo aceitado y perfecto, bajo el poder de una sola voluntad.

Suela. Un esclavito en búsqueda de una gran Amita a quien servir. Que dio término a su busca al encontrar a la mejor.

Martita, una mascotita compartida con su gran Amiga, Madame Ursula. Una Dama que compartía la fortuna de una bella silueta, una mentecita malvadamente traviesa y la fuerza dominadora de subyugar a su paso.

Martín, un sumiso que en una reunión pirata, denoto tanta química para con nuestra princesa, que termino siendo condenado a la feliz esclavitud.

Y Mia: una doncellita esclava por naturaleza, que en uno de los viajes de la Princesa Pirata. Sin saber como, termino siendo bendecida con las palabras que la volvieron la esclava más feliz del mundo. y al saberse propiedad de Diosa Celina, el suceso termino cambiando su vida y universo. Llenándola de la mas devota y enamorada sumisión

Este pequeño grupito de felices condenados, eran los juguetes personales de Diosa Celina, si con los demás chicos era traviesamente malvada. Aki es donde verdaderamente se erigía el fructífero campo de su potencial y perverso pensamiento

“El amor nos condena a la entrega máxima. Y en las almas esclavas este punto es superior”

La contraparte de la magnificencia de la Princesa Pirata, se postraba en la sumisión total de sus mascotitas, en la constante humillación de su ser para disfrute y goce de la Princesa, en su devoción infinita a cada palabra y pensamiento, en cada detalle, desde la mirada siempre baja, en las formas y miedoso desenvolvimiento ante la presentencia de su dueña. En la humildad de sus ropajes, como contrapeso al infinito mar de finas prendas con que Diosa Celina adornaba su figura.

La seda, encaje, satín y vellut, eran unas de las tantas telas que siempre bosquejaban de mil formas la silueta hermosa de Diosa Celina. En los inviernos, cubría toda su hermosura con largos abrigos de pieles, dándole el aire de exótica belleza Artica con alma asesina. Mientras que en verano, las vaporosas prendas que ceñían y dejaban ver el contraste de su bronceada piel contra su lustrosa cabellera, secuestraba de forma masiva millares de suspiros, pensamientos y envidias.

A veces por pura maldad, dejaba ke la tripulación hiciera bromas a sus mascotitas, para terminar regañándoles por distraer a los marinos, y haciéndoles hacer aquello que los navegantes estaban realizando, como una malvada lección de obediencia y buenos modales.

Cuando las visitas llegaban, todo era una algarabía desmedida. Desde un nuevo o viejo Amante, con quien gozar de una noche de infiel lujuria. A alguna amistad malvada con quien sacar del baúl la colección de fustas y látigos para marcar la piel de sus mascotas.

Y las marcas!! Todo un suceso. Algunos habían tenido la fortuna del hierro hirviente. Dejando para siempre palpable el grabado imperecedero de su condición. Otros llevaban bellos tatuajes con las vistosas iniciales DC, dejando muy en claro su pertenencia a su gran Ama y Diosa.

En una de esas tantas noches con ganas de festejos. Diosa Celina decidió que necesitaba carne fresca para su infiel necesidad de satisfacción. Y después de tronar dedos. Sus mascotitas a sus pies se formaron de rodillas, con la mirada enfocada en el piso, las manitas en la espalda y rectas espaldas. Diosa Celina comenzó a soltar la cantada amenaza de lo que esperaba hacer y lo que esperaba de ellos. “Hoy he dado día libre a todos, porque deseo divertirme sin distracciones, así que estarán a cargo de atenderme a mi y al amante con quien regresare. Primero tráiganme el conjunto nuevo para cambiarme y comiencen a preparar aperitivos y atemperar el vino en hielo para cuando regrese. Dos irán conmigo y los demás dejaran impecable mis aposentos. Al regresar todo debe ser perfecto.”

Al terminar de decirlo. Corrieron todos hacia el gigantesco guardarropa de Amita, mientras ella tomaba una deliciosa ducha. Se sumergió en su gigantesca bañera, donde aguas perfumadas relajaban cada poro. Algunos pétalos que flotaban fueron tomados entre sus manos y acaricio su rostro con ellos, aspiro un momento su olor, y los dejo seguir navegando.

En ese momento entraron un par de sus mascotitas; eran Suela y martita, ambos se quedaron cercanos y en silencio. Traían bandejas de plata con una cantidad inmensa de cosméticos para el cuidado de la princesa, después de con la esponja mas suave del mundo, tallar a gusto de la Reina su inmaculada belleza. Y después de sentir la caricia del agua diluyendo la dulce y brumosa espuma. Dio por terminado su baño.

Al instante, con un dulce timbre autoritario, ordeno su traslado a la suavidad de su cama. Para lo cual tenia un hermoso camastro, donde se colocaba con felina estética y pasaba a ser transportada sin tocar el inerte y frío suelo. Luego de ser depositada con la máxima dulzura sobre los almohadones de su cama. Paso a ser cubierta de cremas para y perfumes sobre su delicada piel, con solicita prontitud.

Luego con un amor infinito fue cubierta con los nuevos ropajes; Medias negras con coquetas líneas por floritura, hermosas botas a la altura de las rodillas, con un taco de una altura vertiginosa y linda finura, una minifalda de encaje transparente, que hacia perder a mas de uno el juicio, un corsé de listones rosas, unos guantes hermosos de brillante piel enfundaron sus manitas, el látigo en mano, un parche traslucido de encaje negro y un hermoso sombrero de terciopelo rosa coronaba la visión.

Después de modelar ante el espejo y de permitir un instante que todos admiraran su belleza. Con el dedo señalo a Suela y Martín y los restantes fueron los encargados de arreglar los aposentos mientras la guardia seguía a Diosa Celina a la ciudad.

Al bajar del barco fueron ambos un par de pasitos detrás de ella, con una la mirada gacha como de costumbre para denotar su insignificancia como esclavos.

Entraron a un conocido y renombrado Bar a tomar un trago. Mientras Diosa Celina se ponía cómoda en una linda mesa con vista a un cuidado y colorido jardín, sus mascotitas, a gatas siguieron a la Diosa desde entrar al Bar, y en este punto se encontraban acurrucadas a sus pies. Calladitas y atentas.

La hermosa Princesa Pirata un momento después estaba tomando una copa de vino, y pasados unos instantes, fijo su atención en un muy buen mozo que entraba al lugar, era alto, de finos rasgos y denotaba además una musculatura trabajada, sellada con una altura envidiable. El chico casi instantáneamente la noto, y quedo prendando de su exótica y sensual belleza, así como ese halo de misterioso erotismo que manaba de forma natural.

Se atrevió a acercarse y sonriente pidió permiso a sentarse, al asentir Diosa Celina, el joven noto a los dos esclavitos posados en el piso, y una picara sonrisa en su rostro dio paso a la pregunta de si eran sus cachorritos. Diosa Celina, sonriente afirmo que eran sus mascotas de compañía. Y acaricio sus cabezas un leve instante para luego dejarlas en silencio y comenzar una amena charla con el mozo, que después de un tiempo y un par de copas, mas que hablar se comían a besos.

Diosa Celina trono los dedos y la comitiva salio del lugar, La conquista estaba echada, ahora justamente a su lado, tomándola del talle de forma melosa, y acercando sus labios al lóbulo de la Princesa, compartiendo picaros comentarios sobre lo que en poco tiempo planeaban hacer. Mientras juguetona ella acariciaba la mejilla y daba más de un beso con pasión derretidora. Sus mascotitas suspirando de envidiosa concupiscencia la seguían en silencio un par pasos atrás.

Al llegar al barco, primero subió uno de sus esclavitos para ayudarla a subir, mientras otro permanecía tras suyo, por cualquier tropiezo en pos de la seguridad de la Divinidad Pirata. Una vez sobre el barco las mascotitas se colocaron a gatas y siguieron a la pareja a los aposentos privados de la Diosa. Al entrar en la pequeña antesala, todo estaba preparado. Delicioso bocadillos adornaban varias bandejas, el vino estaba descorchado enfriándose en espera de la llegada de los Amantes. Y sus esclavitos permanecían de rodillas, en paralela posición a las bandejas. Un silencio casi inerte les embargaba, pero al mirar llegar a su Diosa partieron prontos y jubilosos a besar sus botas y mover sus colas con desmedida emoción.

Después de permitirles el cariñoso saludo de bienvenida, todos se movilizaron gateando, para llenar prontamente las copas de Amita y su invitado, con el vino que había esperaba su llegada.

Diosa Celina camino segura, imponente y sonriente. Tomo su copa y paladeo el vino un instante, luego su contoneo felino la dirigió a sus habitación, volteo un instante y con una sonrisa picara invito a su acompañante a seguirle.

El compañero de travesuras, tomo la otra copa que se le ofrecía servilmente y después de un profundo sorbo, la siguió prontamente, su ansiedad por sentirla, por recorrer cada curva con sus manos, le quemaba. Deseaba gozar y dejarse llevar por la voraz pasión que La Princesa Pirata le causaba. Había quedado subyugado, y moría por poseerla.

Se poso en la puerta que dividía la pequeña antesala con la habitación, se quedo prendado de la imagen; Una Diosa sonriente y coqueta, sentada en la orilla de la cama, jugueteando con la copa que su mano sostenía, con una mirada en pie de guerra. Esperando con un deseo insaciable matar el silencio que precedía a la jornada de voraz placer que estaba por comenzar.

Su amante no espero más tiempo, apuro el resto de vino en un solo trago, y tiro la copa, y se abalanzo sobre Diosa Celina, que gustosa clavo sus uñas en la espalda del impaciente conquistador.

Las ropas se hicieron gironés, algo que pareciera también suceder con los amantes, en un principio, pareciera que la batuta estaba guiada por el frenesí del joven amante, que con su colosal humanidad devoraba a Diosa Celina en besos, y caricias llenas de total lujuria, su miembro estaba estallando de jubilosa impaciencia, pero la espera fue corta. La propia Diosa le guío a ella. Y comenzaron a devorarse en un vaivén lleno de desenfreno. Donde poco a poco, el conquistador, parecía haber sido conquistado, y pese a su tamaño, la que era ka voz cantante, y la voluntad regente, era Celina, que ordenaba el ritmo y el modo. Que el jovencillo obedecía con gloriosa premura.

Varios orgasmos robo el joven a la Princesa. Que grito a los 4 vientos su felicidad de plenilunio. Después de cada orgasmo, pasaban del desgarrador combate a una tregua zalamera, donde una simple palabra como Bombones!!! Hacia correr a sus mascotitas, ke llegaban con la mirada gacha, algunos un poco mas cansados que otros, por las horas estando arrodillados en el modo de “servicio a la habitación” mientras compartían los bombones chocolatados Diosa Celina y el feliz amante.

Para combinar lo mimosa que se portaba con su amante, con juegos crueles con sus mascotitas, al escupir un bombón que le había disgustado, y luego anunciar que el que ganara devorarlo, recibiría un lindo premio. Miraba el espectáculo que causaba sus palabras.

Las mascotas peleaban como locas, por ganar el desconocido premio, y fue esta vez casto el ganador, que por casi nada arrebato literalmente con los dientes el bombón, al llevarlo ufano de orgullo a su Diosa, y abrir la boca para demostrar su victoria y recibir el premio, una sonora cachetada le cambio el semblante.

“Sucio perro!!! Como me muestras tu indecente boca llena, sin el mínimo tacto” dijo Diosa Celina. La emoción de la victoria hizo olvidar un instante lo que podía venir, y al actuar con celeridad, una buena bofetada había sido su merecido. Pero después de ella, la sonrisa regreso al rostro serio, unos segundos antes de Diosa Celina. Y dijo “bien querido Casto, ahora como premio, llevaras sobre tu rostro la ropa interior de mi amante, por lo que resta de la noche”

Nuevamente una sorpresa de humillación coronaba el esfuerzo, que suponía otro tipo de premio. La propia Diosa coloco sobre el rostro de su fiel perrito la ropa interior de su amante, y después de ver el patetismo devoto de su maridito esclavo, soltó una carcajada asesina. Y regreso al mimoso juego de caricias con su amante.

Después de un ratito, volvió a perderse la paz y comenzar una batalla, donde Diosa Celina paso a ser la atacante, y morder la piel del afortunado, después tomo la batuta de forma total, guiar los labios de su amante para goce suyo, y así sentir el poder ganado sobre el chico que en un principio se sentía dominador, y ahora había caído, y llegado a ser de forma pasiva conciente un juguetillo sexual de la Diosa, que pese a ello, estaba en las estrellas por gozar de semejante belleza sobrenatural.

Beso con nervioso desatino los pezones de la Princesa, mientras esta cabalgaba coquetamente sobre el bastante desarrollado pene de su reciente diversión, y a cada vaivén los gemidos se volvían más vibrantes y poderosos. Eufóricos. Hasta finalizar en un orgasmo continuo que llevo a Diosa Celina a un feliz desplome lleno de alegría, con un hilillo de carcajadas por la experiencia que había disfrutado y daba por terminada.

Se estuvo un momentito extendiéndose y regocijándose por toda la camita, mientras su juguete la miraba con sorprendente admiración, había sido una noche titánica, y había gozado lo que nunca, pero además, se había sentido poseído, y la sorpresa de esa sensación. De cómo esa damita hermosa que ahora parecía una niña juguetona, había hecho de el un simple objeto le cautivaba.

Después de ese instante llamo a sus perritos con una campanilla que se encontraba en la cómoda y la usaba cuando no deseaba alzar la voz. Al instante entraron toditos. Casto aun con la ropita sobre la carita. Todos desveladitos, cansados, puesto que habían permanecido de rodillas a espera de los deseos que en el transcurso de la noche habían nacido de su Diosa.

Esta vez llamo a Mía, y con ese tono mimoso que atontaba, pregunto “estas cansadita mi mascotita” a lo que su esclavita, con un gesto miedosito negó. Y con un hilillo de voz, repitió “no Amita, estoy contenta de haberle servido esta noche” después de esa respuesta, cambio la carita dulce, y en un instante se forjo la carita malvadamente seria de Diosa Celina, y dijo “perfecto!!! como no estas cansada a limpiar todo el desastre, y eso si en silencio absoluto, que yo si estoy cansada y espero dormir hasta tarde. Mientras los demás a hacer el desayuno para todos, y prepararme las mudas de ropa y el baño para cuando despierte”

Se acurruco sobre su acolchonadita cama, se cubrió entre frazadas, y después de abrazar un almohadón grande y mullido, miro de reojo como sus esclavitos salían corriendo, y como Mía, intentaba parecer un fantasma, mientras recogía y limpiaba todo lo que se había roto, caído o ensuciado la noche anterior. Su Amante llego detrás y la abrazo. Lo miro con cierto desden, puesto que su finalidad había terminado. Y ya no deseaba verlo cerca, pero el cansancio permitió que se colocara a su lado. Y levemente en el arrullo del silencio callo en un sueño reparador.

Al despertar pasaba de medio día, la habitación se encontraba con la pulcritud de regla que siempre exigía, Casto estaba a los pies de la cama. Y sus mascotitas permanecían en la antesala luchando por estar despiertos, en espera del llamado de su Diosa. Aunque alguno había descansado los ojos y terminado atrapado en un suave sueño.

Se estiro Diosa Celina, y después de un bostezo que fue escuchado por Casto y la reacción de este, coloco a los demás en alerta, se sentó en la cama. Y pidió el desayuno en la terraza, se dirigió hacia ella entre bostezos, la pequeña terraza se encontraba situada justo en el lado izquierdo de la antesala. Y era donde gustaba de maridar su desayuno con el arrullo del oleaje. Su café con leche, caliente y dulzón la esperaba. A un lado de fruta picada. Mientras dio el primer sorbo, termino de despertar, y comenzó a dar las primeras ordenes del día. Dio orden de partir,. Y de sacar al chico que aun tenía en su cama.

En ese momento los sumisitos dejaron mirar titilantes sonrisas con brillo, y en un instante todos corrieron presurosos a la habitación, y con la delicadeza de una estampida, sacaron al pobre que seguía dormido, y sin mucho tacto, las mascotitas, con una felicidad gigantesca lo dirigieron a la borda.

Diosa Celina escucho los gritos del individuo y se sonrío mientras picaba algo de fruta y bebía otro sorbito de su cafecito con leche. Después escucho al tipo cayendo por la borda y besar el agua, y justo después de eso caer tras de el todas sus ropas. Otra leve sonrisa se poso en Diosa Celina, pensando en como castigaría a sus mascotitas por haber sido tan escandalosas y faltas de tacto.

El barco comenzó a moverse. Y al regresar a la habitación de la Princesa, esta ya estaba con la fusta en la mano. Y con la sonrisa brillante y viva que le caracterizaba, soltó con la coquetería más hermosa “Bueno ahora voy a comenzar a castigar los errores de ayer, quien quiere comenzar??” todos se miraron con miedo. Y tragaron saliva. La expresión de miedo por saber lo que se venia les cubría el semblante. Y Diosa Celina al mirar el espectáculo soltó una fuerte carcajada, después repitió en un tono menos alegre y mucho mas serio, dije quien es el primero? Y todos cayeron postrados a sus pies. Volvió a soltar una sonrisa esta vez más tenue y pensó. “hoy también me divertiré”

Continuará…


6 comentarios:

mia_fearyx dijo...

Amita hermosa me super alegra infinito ke le halla gustado el cuentito, repito y reitero mis disculpas por la ortografia y puntuacion ke pese al continuo escrutinio de mis ojitos(definitivamente necesito lentes) los errores persisitieron.

Y tambien quisiera darle millones de gracias por el honor de publicarlo en su divino blog. la Amo infinito y como bien sabe usted todo lo que pudiera decirle y no quiero extenderme musho. le mando todo mi Amor y que tenga un fin de semana precioso.

"Su Mia"

Atenea dijo...

¡Que lindo relato!
Pasaba a incomodar a mia y a saludarla a ud.
Un saludo de una domina chilena.
Atenea

Paulina dijo...

Qué blog tan fantastico es Blog de una Mujer Dominante y Caprichosa http://reinacelina.blogspot.com/

Idealista dijo...

es un cuento muy bonito de verdad me ha gustado mucho pero solo por que es un cuento a pesar de que seguro lo haces a diario, ahora me pongo a pensar en tus mascotas y me dan pena,
yo soy un hombre de total livertad que por muy bella que fueras no te daria mi livertad asi sea muerto, no te cansare con mis cosas de "no a la humillacion" por que de verdad me ha gustado el cuento. un beso
PD: Mas tarde comprobare si eres tan bella como dicen tus infelices subditos, tengo un desafio en mente que seguro te gustara puedes contactar conmigo en reysantana@gmail.com, le dejo la duda del desafio

SplendiaEstetic dijo...

Hola, soy Diego de SplendiaEstetic, y me gustaría compartir con ustedes un artículo muy interesante que encontre sobre el aumento mamario:

El aumento mamario es el incremento del volumen de las mamas, mediante la colocación de prótesis.
Prótesis
La prótesis, están conformadas por una membrana que cubre un contenido de solución siliconada, o de solución salina. Las mismas son de diferentes tamaños, perfiles y texturas.
Preoperatorio
Es importante saber todos los antecedentes clínicos de la paciente, y realizar los estudios pertinentes (exámenes de laboratorio, ecografía mamaria o mamografía, electrocardiograma, etc.) para que el especialista, tenga toda la información necesaria así poder saber si la paciente se encuentra en condiciones de realizar dicha intervención.
Técnica quirúrgica -
Se realiza una incisión pequeña peri-areolar (borde inferior) el cirujano crea una especie de bolsillo entre la glándula mamaria y el músculo pectoral (retroglandular) o por debajo de este (retromuscular), se coloca un drenaje luego se coloca el implante, se sutura y se venda.
fuente: inforo.com.ar

http://blogs.clarin.com/cirugiamamas

mia_fearyx dijo...

Este cortito y rapido, ke por fortuna viene canalizada la vibra mala a las mascotas :P jijiji y no a mi hermosa Diosa.

primero y aunke no soy tan purista del lenguaje es libertad, no livertad. y si algo te hace libre, si algo te llena de plenitud, dicha y vida, ese algo es la verdadera libertad, y la mia esta en las cadenas que cubren mi corazon y llegan a la mano d emi Diosa, soy mas libre ke tu, y ke muchisimas perosnas, por estar tan felizmente esclavizado mi Amor, mi ALma y mi ser a mi Amita. por otra parte, la pena es una bobada, que de poco sirve y creo ke para nada ayuda. (escepto cuando mi Amita me hace que me muera de pena y se sonrie con el rubor de mis mejillas) asi ke estos infelices subditos te aseguro ke son las mascotitas masssssss felices del universo, por la dica de ser de kien son. y para terminar. viva la libertad de eleccion, viva la humillacion!!!! viva la esclavitud escogida!!!! viva mi Diosa!!! viva!!! viva!!! viva!!!

cariños Amita de "Su Mia"